Pienso en ti, Pantaleona

cuando te descuidas

Cuando andas volando alto

en la realización de otros sueños

Y quedas inerme sin defensa

Y me aprovecho

Y pienso en ti a mis anchas

Entonces me descubro acechándote 

No pienses mal qué me entrometa

Solo que imagino lo radiante de tu risa

y cabellera al viento 

Pantaleona

Y no quiero más que esa libertad inane 

de pensarte sin testigos ni reclamos



Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?