Memorandum

Leo el Memorandum del pasado

Para recordar los tantos olvidos

Y encuentro nombres que nada me dicen

palabras aisladas que escribí por algo

Y no logro saber por qué están allí.

Un dibujo de corazón, un candado,

la cara de un gato

Yo que nunca he tenido gatos

O una cruz

Yo que nunca visito cementerios

Es una libreta a la que amo

y puse nombre muy orondo

Me servirá -dije- cuando en otros años

requiera un dato, una referencia 

y trate de reconstruir el pasado.

Nada me dicen esos nombres

Ni los dibujos de corazones que algo saben

Acerco mi oído para escucharlos

y solo el silencio es la respuesta

Y sigo guardando esa libreta memorándum

Con la esperanza que un día me revelen

este negativo oscuro de la memoria

 

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