Eso de bailar sin luz me parece bien. La música la traemos incluida. Solo o acompañado, me dicen. Saltar en un solo pie. Eso de cantar sin motivo. O reír solo porque sí. Vale la pena ante la circunstancia. He tirado piedras a la luna. Y más cuando coincide mi mirada en ese punto de fuga. La de flor nenúfar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?