No huyas del amor

No huyas del amor. Es un perrito faldero bonachón que se acerca y huele las decepciones anteriores.  Y terco busca lo acaricies, juegues con él. Pero tú estás roto del corazón. Y no das oportunidad a un nuevo amor. A fuerza sientes nostalgia por el anterior. Y el faldero se aleja cojeando por la patada que le diste. No huyas del amor. Él sabe cómo y cuando acercarse. Si te ve en las nubes. Si te ve atorado en el pantano de los sentimientos, él está allí, y como si fuera invisible, no lo ves. Y él insiste, insiste. Si se aleja, no lo busques si ya lo reconociste. Él volverá faldero, humilde, cariñoso, cuando menos te lo esperes. 

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