Café amargo

Imagino la sombra, mientras tomo café. Está allí y nos envuelve. Es la muerte. Río mientras escucho ruido pretendida música que una vecina sostiene a todo volumen. Si tuviera 20 años menos me uniría a la fiesta del movimiento. Por ahora imagino la sombra que acecha, me llama y nombra. Yo tomo café y la anulo con algo de luz de tu recuerdo y poemas. El ayer, domingo triste, rumia dolor en un presente que se prolonga. 

Tomo café e imagino música de jazz y Sabina entre el griterío. Tomo café y el paso de las horas maceran esta carne magra, anticipo del polvo. Tomo en solitario ahora el café pendiente.

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