Él esposo cumplía años. Su esposa lo invitó a salir a tomar una copa. Salieron. "Aguanta otro poco", le dijo ella, cuando él le dijo que ya quería retirarse luego de dos horas de estar en ese bar. Y se le hizo extraño que ella hiciera tiempo. Hiciera tiempo. Él ya se quería regresar. Y ya al oscurecer al fin regresaron. Ella dos pasos adelante, abrió el cerrojo de la puerta. El aprovechó para sacar un hacha y partirle la cabeza. Con una mano la sostuvo por la cintura y con la otra dió vuelta a la perilla y abrió la puerta para luego encender la luz. Y al instante escuchó que gritaron ¡Feliz cumpleaños!
De cartas
Me maravillo al leer tu carta. Tengo la manía de decirlo cuando me gusta el texto desde el punto de vista del taller. Tu carta está doblemente bien, por su forma y contenido. Te agradezco de antemano la confianza de abrir tu corazón hacia este que soy, un desconocido, con el que sin embargo coincides. Te comprendo y te abrazo en la situación por la que atraviesas.
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