Río de Janeiro

En Río tengo un amigo. Gran poeta. Que nos alienta y motiva con sus poemas. Son cometas hechos con palabras. Hablan del mar. De los sueños. Del diario transitar. También de la alegría del vivir. Y se asoma y escribe del arrabal. Sus poemas son espejos del bello país. No cierra los ojos ante los males. Escribe. Mas no se amarga. Y en un nuevo día vuelve a insistir. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

¿Por qué así, señor periodista?

Libro: "La palabra provocada"