Ayudas

1

El monje estaba en su templo. Llegó una persona preocupda por la invasión de Rusia a Ucrania. Y le preguntó sobre cómo podría ayudar. El monje empezó a dar de comer a su gato y a su perro. No pronunció ninguna palabra. El visitante salió disgustado. A la puerta del templo se cruzó con un mendigo. No lo vio.


2

"¿Y cómo puedo ayudarles para su independencia del Tibet?", preguntó una señora emperijoyada mexicana  al final de una conferencia del Dalai Lama en 1989. Este respondió suave: "Algún día llegará hasta el Tibet, señora, empezando a solucionar los problemas de su familia, casa, colonia, ciudad, país. Muchas gracias por su interés de ayudarnos".

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?