Red de pesca

Han lanzado la red. No sabes quién. Y quedan atrapados  varios peces grises. Ahora tristes. Tu miras desde el interior. Y no sabes lo que sucede. Te dicen que había dados de la suerte. Y que la red tiene su propia ruta. No lo admites. No eres pez de ese mar ni río. No te reconoces pez. Pero has quedado dentro. No tienes explicaciones.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?