La brújula

Si crees que has perdido la brújula para orientar tu vida, estás engañado. No existe tal cosa. Nunca existió. Fue el futil cuento con el que nos dormían desde niños. Fue el cuento que inventaron para no reconocer que anduvieron ellos también siempre perdidos. Un día a otro. Un año a otro. Una vida a otra. Y las preguntas de siempre siguen sin respuesta. Otro año más. Y justificamos el extravío con cuentos para dormir a los niños.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?